La siesta, incubadora de la apnea del sueño

La siesta, incubadora de la apnea del sueño

La siesta puede llegar a ser perjudicial?

Si por culpa de la apnea del sueño pasamos noches inquietas que se derivan en días agotadores y con somnolencia, el peor remedio será echarnos a dormir una siesta. Lejos de ser un alivio, se convertirá en el mejor caldo de cultivo para que nuestro trastorno se acentuase.  

A la hora de combatir la apnea del sueño te recomendamos ponerte en manos de los mejores profesionales, y de eso saben bastante en Terapiacpap. Cuentan con un equipo conformado por, neumólogos, fisioterapeutas, otorrinolaringólogos, odontólogos y cardiólogos que te asesorarán en todo momento frente a tu trastorno. Una vez diagnosticada la apnea, será muy importante que obedeciésemos a sus indicaciones durante el tratamiento, como por ejemplo, restringir la siesta.

Hace unos diez años, el neumólogo extremeño Fernando Masa Jiménez, coordinador de un estudio sobre los efectos de la siesta en la salud y jefe de Neumología del Hospital San Pedro de Alcántara (Cáceres) daba en la clave: Aquellas personas que habitualmente practican una siesta de más de media hora evidencian, casi en la totalidad de los casos, que padecen apnea del sueño. El estudio fue realizado a 400 personas, entre las cuales el denominador común acabó siendo este trastorno. Como bien saben, la apnea del sueño se define como una patología que nos provoca frecuentes paradas respiratorias durante la noche por la obstrucción de las paredes musculares de la faringe. Esos continuos despertares nos causarán somnolencia durante el día, mal humor y necesidad de echarnos a dormir, es decir, de reservar unos minutos para echarnos una siesta. Así mismo, denota este estudio que aquellas personas que con frecuencia duermen la siesta poseen un mayor índice de mortalidad.

No obstante, Masa sí defendió el valor terapéutico de la siesta entre la población que no padecía el trastorno de la apnea del sueño, ya que el hecho de tener sueño después de comer se asocia con una causa estrictamente fisiológica. Si usted percibe que necesita dormir siestas de una duración de más de treinta minutos, tiempo con el cual se repararía plenamente nuestro organismo, entonces la solución será ponerse en manos de profesionales que nos realizasen un diagnóstico detallado, para así descartar si estamos ante un caso de apnea del sueño. Lo peor es que ésta irá acompañada de otros problemas mayores como la hipertensión arterial, factor de riesgo y de elevado índice de mortalidad.

Como bien hemos apuntado anteriormente, es importantísimo que desde pequeños inculquemos en nuestros hijos el valor de la cultura del buen descanso. Lo ideal es dormir durante la noche una media de 7’4 horas, mientras que lo anormal sería hacerlo menos de 6 o más de 9 horas. No obstante, no siempre debemos asociar este trastorno a personas que por diferentes motivos ven alterados su ciclo de sueño (madres y padres con niños que se despiertan a media noche, personas con turnos de trabajo nocturnos, personas con estrés o excesivo nerviosismo, etc.).

Las conclusiones extraídas de estos estudios nos demuestran que las personas que sufren apnea del sueño suelen ser personas que además de tener sobrepeso, consumir alcohol o ser fumadoras, duermen la siesta habitualmente.

Aunque parece que la siesta es patrimonio inmaterial español, tan solo el 30% de los adultos de nuestro país duerme la siesta, lo que denota que hay otros países en los que este porcentaje es mayor, incluso del 61%. ¡No queremos alarmarte! Dormir la siesta no es malo, pero si ésta se convierte en tus noches y pasa a tener una duración excesiva, entonces será mejor que te pongas en manos de un especialista como prevención a un posible caso de apnea del sueño.

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